Sentimientos y Emociones

Todos conocemos las emociones y los sentimientos. Sino en este link de mi compañera también redactora en Guia Infantil, Maria José Padilla, os lo explica.  Pero en el post de hoy no os quiero hacer una masterclass general de sentimientos y emociones, así en general. De lo que os quiero hablar es de una serie de sentimientos, emociones y sensaciones que cobran un sentido totalmente diferente una vez te conviertes en madre. Aprovecho para decir que si me quieres dejar un comentario, lo leeré encantada.

Los 8 sentimientos y emociones que nos dominan al educar a los niños

En ocasiones tenemos miedo de no ser las madre o el padre que queremos ser; sentimos que estamos enfadados por el tipo de relación que tenemos con nuestros hij@s, porque nos gustaría que estuviera mejor. Incluso a veces nos sentimos tristes porque no les dedicamos todo el tiempo que quisiéramos.

Es muy frecuente hoy en día sentir una frustración en nuestro camino de ser padre o madre, porque tenemos tan interiorizado cuál es el modelo ideal de padre o madre, que cuando nos comparamos, nunca estamos a su altura. Pues bien, te diré que no existe ese modelo ideal. Obviamente tampoco te diré que con hacer lo que haces ya es suficiente. Porque cada lector hace lo que puede y por eso mismo para ninguno de vosotros es lo mismo. Porque cada niños, cada padre, cada madre, al igual que cada persona en este mundo, tiene su propio contexto.

Yo también soy madre, y cada día descubro que las emociones que siento en mi día día, se van adaptando a mi realidad como madre. En otras palabras, podría incluso decir que son nuevas para mí por el simple hecho de que no las sentía antes de tener a mis hijos.

Os pongo algunos ejemplos:

1. Temor
El miedo es muy poderoso y se acentúa cuando lo que nos pasa es que sentimos que no podemos controlar todo aquello exterior, todo aquello «malo» que le puede pasar a tu hij@. Es una emoción que se acentúa frente situaciones en las que nunca antes te habías parado a sentir con esa emoción concreta.

2. Pánico
Ese momento, ese «micro-infarto» que nos da una media de 10 veces al día porque a nuestr@ hij@ le va de un «uyyyy» que no le pasa algo malo. Porque claro, ahora no se trata de controlarte solo a ti mims@ y reacciones frente a los demás, se trata de hacer el mismo ejercicio por y para tu hij@ y «sus demás».

3. Amor incondicional
El ejemplo más acurado que puedes poner de «amor a primera vista» es el que se desencadena con tus hij@s.

4. Felicidad
A parte de un sentimiento es una actitud. En este sentido, l@s hij@s le dan un sentido a tu vida que hace que en ocasiones te sientas extremadamente feliz.

5. Admiración
Cómo aprenden, lo que aprenden, su lógica… Todo esto nos fascina y desencadena admiración hacia ell@s.

6. Culpabilidad
Lo que te comentaba antes, esa necesidad de querer ser el padre o la madre perfectos, ideales que nos han vendido hace que muchas veces nos sintamos culpables por no llegar a ser «esa persona».

7. Orgullo
Tanto para sus virtudes como para sus defectos, estás orgullos@ de tu hij@. Es algo innato.

8. Inspiración
Vas a querer hacer cosas con tu hij@, cosas que nunca antes hubieras querido hacer. Vas a tratar de ser creativo y de ponerle «salsa» a su vida y a la tuya, porque tener hijos te da esa inspiración.

Los sentimientos y emociones, si son sanos, si son sentidas de forma que nos permitan adaptarnos a cada situación son necesarias. Aunque a veces no nos guste sentirnos culpables o tener pánico. En mis talleres de disciplina positiva las trabajamos para que tanto tu como tu hij@ tengáis la caja de herramientas necesaria para adaptaros a cada situación. Porque, al final, la vida va de eso. De adaptarnos a cada momentos.

¡Un abrazo!