sentimientos y emociones

Sentimientos y Emociones

Sentimientos y Emociones

Todos conocemos las emociones y los sentimientos. Sino en este link de mi compañera también redactora en Guia Infantil, Maria José Padilla, os lo explica.  Pero en el post de hoy no os quiero hacer una masterclass general de sentimientos y emociones, así en general. De lo que os quiero hablar es de una serie de sentimientos, emociones y sensaciones que cobran un sentido totalmente diferente una vez te conviertes en madre. Aprovecho para decir que si me quieres dejar un comentario, lo leeré encantada.

Los 8 sentimientos y emociones que nos dominan al educar a los niños

En ocasiones tenemos miedo de no ser las madre o el padre que queremos ser; sentimos que estamos enfadados por el tipo de relación que tenemos con nuestros hij@s, porque nos gustaría que estuviera mejor. Incluso a veces nos sentimos tristes porque no les dedicamos todo el tiempo que quisiéramos.

Es muy frecuente hoy en día sentir una frustración en nuestro camino de ser padre o madre, porque tenemos tan interiorizado cuál es el modelo ideal de padre o madre, que cuando nos comparamos, nunca estamos a su altura. Pues bien, te diré que no existe ese modelo ideal. Obviamente tampoco te diré que con hacer lo que haces ya es suficiente. Porque cada lector hace lo que puede y por eso mismo para ninguno de vosotros es lo mismo. Porque cada niños, cada padre, cada madre, al igual que cada persona en este mundo, tiene su propio contexto.

Yo también soy madre, y cada día descubro que las emociones que siento en mi día día, se van adaptando a mi realidad como madre. En otras palabras, podría incluso decir que son nuevas para mí por el simple hecho de que no las sentía antes de tener a mis hijos.

Os pongo algunos ejemplos:

1. Temor
El miedo es muy poderoso y se acentúa cuando lo que nos pasa es que sentimos que no podemos controlar todo aquello exterior, todo aquello "malo" que le puede pasar a tu hij@. Es una emoción que se acentúa frente situaciones en las que nunca antes te habías parado a sentir con esa emoción concreta.

2. Pánico
Ese momento, ese "micro-infarto" que nos da una media de 10 veces al día porque a nuestr@ hij@ le va de un "uyyyy" que no le pasa algo malo. Porque claro, ahora no se trata de controlarte solo a ti mims@ y reacciones frente a los demás, se trata de hacer el mismo ejercicio por y para tu hij@ y "sus demás".

3. Amor incondicional
El ejemplo más acurado que puedes poner de "amor a primera vista" es el que se desencadena con tus hij@s.

4. Felicidad
A parte de un sentimiento es una actitud. En este sentido, l@s hij@s le dan un sentido a tu vida que hace que en ocasiones te sientas extremadamente feliz.

5. Admiración
Cómo aprenden, lo que aprenden, su lógica... Todo esto nos fascina y desencadena admiración hacia ell@s.

6. Culpabilidad
Lo que te comentaba antes, esa necesidad de querer ser el padre o la madre perfectos, ideales que nos han vendido hace que muchas veces nos sintamos culpables por no llegar a ser "esa persona".

7. Orgullo
Tanto para sus virtudes como para sus defectos, estás orgullos@ de tu hij@. Es algo innato.

8. Inspiración
Vas a querer hacer cosas con tu hij@, cosas que nunca antes hubieras querido hacer. Vas a tratar de ser creativo y de ponerle "salsa" a su vida y a la tuya, porque tener hijos te da esa inspiración.

Los sentimientos y emociones, si son sanos, si son sentidas de forma que nos permitan adaptarnos a cada situación son necesarias. Aunque a veces no nos guste sentirnos culpables o tener pánico. En mis talleres de disciplina positiva las trabajamos para que tanto tu como tu hij@ tengáis la caja de herramientas necesaria para adaptaros a cada situación. Porque, al final, la vida va de eso. De adaptarnos a cada momentos.

¡Un abrazo!


¿Cómo fortalecer la educación de los hijos?

¿Cómo fortalecer la educación de los hijos?

¿Cómo fortalecer la educación de los hijos? Así es, la pregunta del millón. Hoy no quiero entrar en detalle en dinámicas y disciplinas concretas. Quiero darte un listado de acciones concretas que puedes aplicar hoy mismo y que con el tiempo verás que van dando resultados. No hace falta que las memorices. Para eso tienes mi post a mano para releerlo cuando haga falta ;-) De hecho no quiero que memorices el listado. Porque quiero que te lo hagas tuyo, que empieces con aquellas acciones que se han quedado en tu memoria más espontánea. Empieza con esas después de leer mi post. Y si esas ya las has incluido en tu rutina, luego añade otras. Así de sencillo. No son tus deberes, no es tu obligación. Simplemente, como psicóloga y especialista en disciplina positiva, te digo que si las quieres aplicar, estas acciones te facilitarán el poder fortalecer la educación de los hijos.

Entonces, ¿Cómo fortalecer la educación de los hijos?

1. Aprende quién es quién en la escuela de tu hij@. ¿Por qué? Son personas con las que tu hij@ convive, comparte experiencias y, en definitiva, crece. .

2. Informar a la escuela de lo que te preocupa.

3. Valora al profesor y su trabajo. ¿Por qué? Confía en sus criterios y escucha. Luego siempre puedes tu compartir tu punto de vista.

4. Mantén una comunicación frecuente.

5. No pongas en duda la autoridad del docente. Con esto que suena tan duro, ¿a qué me refiero? Tu hijo debe comprender que, en el ámbito escolar, su referencia es el profesor. Para ello, los primeros que deben respetar al docente son los padres, especialmente frente a sus hijos.

6. Habla con tus hijos sobre el colegio. FUNDAMENTAL. Parece muy básico pero cuántas veces nos olvidamos de preguntar porque estamos inmersos en nuestra rutina y compleja agenda diaria. Preguntas como "qué te ha gustado más de la comida hoy?" o "qué clase ha sido la más entretenida?". No se trata de saber la respuesta a esto. Se trata de desencadenar una conversación alrededor de cómo le ha ido el día.

7. Refuerza el aprendizaje. Siempre oímos que la educación empieza en casa y es que es verdad. Mantén en casa un ambiente educativo que fomente la curiosidad y la creatividad. Esta son dos herramientas esenciales para los niñ@s.

8. Participa en actividades del centro escolar. Trata de participar siempre que se requiera la colaboración de los padres en celebraciones o actos especiales que se desarrollan en el entorno escolar. Al implicarte, apoyarás la labor del centro y de los profesores y mostrarás al niño que valoras su trabajo en el colegio.

¿Y los profesores? También pueden hacer cosas...

9. Escucha a los padres. Recuerda: ellos son quienes mejor conocen al niño, sus particularidades y sus reacciones cuando llega a casa tras el colegio. Aconséjales al respecto con tacto, pero siempre escucha primero.

10. Pregunta y muestra interés. Pregunta a los padres por cambios de comportamiento, problemas en casa que puedan motivar un descenso en el rendimiento escolar o actitudes que puedan diferir en el ámbito familiar y escolar.

11. Da todas las explicaciones necesarias. Explica desde tu punto de visto lo que está pasando pero sobre todo ofrece soluciones. Algunas pasarán por tu manos otras por la de los padres. Pero ofreciendo soluciones es donde está la diferencia.

12. No limites las comunicaciones con la familia a las situaciones problemáticas o negativas. Esa manía que tenemos de caer en la tentación de remarcar las cosas solo cuando van mal. Valora las cualidades positivas y lo que funciona.

 

Ya lo sabes, Permiso Para Educar aconseja y asesora. Siempre lo digo en las entrevistas y en mis redes sociales. Yo te doy herramientas, consejos, recursos para facilitarte la vida en una de las tareas más difíciles a las que te enfrentas: educar a tus hij@s. Si tienes cualquier duda o quieres hablar de algún tema en concreto que te preocupa, me puedes escribir a info@permisoparaeducar.com.

 


cómo evitar peleas entre hermanos

¿Cómo evitar peleas entre hermanos?

¿Cómo evitar peleas entre hermanos?

Considero que una de las cuestiones que más desgasta de la maternidad son las peleas entre herman@s, así que hoy para retomar un poco nuestro contacto por este medio, se me ocurrió recopilar algunos consejos para evitarlas.

A todos nos es importante sentirnos valiosos, y a ell@s también, una forma de demostrárselo es, pasando momentos en exclusiva con cada un@ de ell@s. Sé que es difícil, y que disponemos de poco tiempo libre para dedicarles, y mucho más en exclusiva cuando tenemos más de un/una hij@. Pero no hace falta que te vayas de excursión a la montaña…puede ser que le pidas que te acompañe a ir a algún sitio, o que te ayude con la comida…si no hay tiempo, también puedes encontrar esos ratitos de conexión y exclusividad que les haga sentirse queridos, útiles, importantes, y necesarios en nuestra vida.

Es una buena idea, utilizar a lo largo de la semana diferentes combinaciones para hacer diversas actividades, y es una buena forma de fortalecer el vínculo también, (mamá + hermano – papá + hermana – etc, etc). No hace falta ir todos juntos a todos los sitios, a veces nos esforzamos por conseguirlo, y aunque es algo muy bonito, no siempre es cómodo. Además de que nos ayuda a fortalecer nuestros vínculos, también ayudamos a que la otra parte de la familia los trabaje.

Cuando estén juntos, dedícate pura y exclusivamente a él/ella. Que sienta que realmente estás disfrutando de estar en ese momento con él/ella.

Hazle saber, y destaca los mensajes de amor de su herman@. Seguramente durante el día, aunque se peleen, algun@ tiene algún gesto hacia el otr@, (guardarle algo porque sabe que el gusta, recoger algo que le tocaba al herman@, esperarle para ir junt@s a algún sitio, etc…). Cuando percibas algo así, hazle saber al otro herman@ que fue un gesto de cariño.

Cuando tengas que hablarle sobre algo que a ti te parece que ha hecho mal, hazlo mejor en privado y no delante de su herman@.

Nunca compares, las frases “mira tu hermana que bien que hace la tarea sola” “mira a tu hermano como come solo” entre otras cuestiones, fomentan la rivalidad entre ell@s.

Que comprendan lo importante que es respetar el espacio, y las pertenencias del otro hermano o de la otra hermana

Si se están peleando, evita intervenir, (a menos que consideres que pueden hacer daño). Limítate a acercarte, describir la situación, y retirarte con un “confío en que puedan resolverlo sol@s”

Evita encasillarles en “le mayor” “la menor” “la del medio”, aunque realmente sea así, no dejan de ser etiquetas que depositan en ell@s ciertas características o responsabilidades…las responsabilidades deben ir acordes a sus edades, y no a si son el hermano mayor, o la hermana menor.

Las reuniones familiares, también son importantes para resolver conflictos. Dedicar un rato, un día a la semana, para poder negociar, organizar, y planificar actividades, y temas pendientes, es muy productivo.

Espero que te sirvan algunas de estas ideas, y me encantaría que al poner en práctica alguno de estos consejos, y veas los resultados, me lo cuentes!

¡Sigamos sumando, y ayudándonos entre tod@s por redes!
Te espero allí.

¿cómo evitar peleas entre hermanos?


Qué es la disciplina positiva

¿Qué es la disciplina positiva?

¿Qué es la disciplina positiva?

Seguramente has oído a hablar de ello o te habrás fijado en que dedico mucha atención en mi blog y en mis redes a hablar de la disciplina positiva. Como psicóloga y como madre estoy totalmente convencida de que durante la educación de nuestros hijos, el pilar esencial, el mantra si lo prefieres, debería ser que lo primero de todo siempre es el respeto entre personas. La disciplina positiva es una corriente educativa promulgada por la psicóloga Jane Nelsen.

¿Cómo? Ser respetuosos, amables y firmes de forma simultánea. ¿Con qué objetivo? Con el de que los niños desde temprana edad aprendan a cooperar y a ser disciplinados. Esta forma de educar les permite a los niños establecer un vínculo con los distintos tipos de entornos en los que se desenvuelven, como la familia o la escuela. Esto a largo plazo mejora su comportamiento al sentirse parte de la comunidad. Esto te ayudará durante el proceso educativo de tu hij@ a no centrarte en el castigo. Porque el castigo es entendido como una forma correctiva del mal comportamiento. Pero lo que realmente buscamos como educadores es ofrecer las competencias necesarias para que nuestros niñ@s puedan resolver sus problemas. Una de las diferencias entre el primer enfoque y el segundo es que el primero funciona a corto plazo y el segundo a largo plazo. Es decir, hacerles sentir más capaces, les ayudará a percibir y sentir que se les tiene mucho más en cuenta. Y sentirse así, es algo que todos apreciamos. Y ellos también.

La educación positiva comprende las siguientes pautas a tener en cuenta:

Considerar los antecedentes que promueven una conducta determinada.

Enseñar a los niños autocontrol y responsabilidad

Destacar las buenas conductas y los logros, motivando e incentivando

Usar el diálogo y no la imposición como método de formación = llegar a acuerdos

Practicar la escucha activa = establecer un clima de armonía

Fijar metas alcanzables

Esto pues es un pequeño resumen de lo que supone la corriente educativa basada en la disciplina positiva. En mi caso, soy psicóloga certificada en esta corriente educativa. Esto me permite aplicar estrategias de la disciplina positiva específicas para cada contexto, y para cada nin@.

Qué es la disciplina positiva


No tengo tiempo suficiente para mi hijo

Hace unas semanas atrás me ofrecieron un trabajo maravilloso a tiempo completo, me tentó, me encantó, me lo pensé mucho, pero las dudas sobre la reorganización familiar enseguida me vinieron a la cabeza, además no estaba dispuesta a renunciar al trabajo que ya tengo de forma on line, a escribir artículos para revistas, a dejar algún master por la mitad, a escaparme cada tanto al gimnasio, y a contratar una persona para que nos ayudara con l@s niñ@s.
Nada…no era para mi en este momento. Y por un momento pensé…¿Cómo hacen esos padres que trabajan todo el día? ¿Qué clase de relación tienen con sus hijos esas personas que trabajan 12 horas al día? He visto muchos, y con maravillosas relaciones con sus hij@s. Niñ@s felices, que no manifestaban carencias emocionales de mamá y papá… ¿y cómo lo harán?
Sabes que hay estudios que afirman que las próximas generaciones harán diferentes trabajos a la vez, que ya no estará el típico carpintero de toda la vida, ni la doctora que lleva exclusivamente 50 años en la misma profesión, sino que tendremos diferentes tipos de trabajos al mismo tiempo, y que además estaremos en constante formación?
Y ¿cómo haremos cuando todo esto vaya a más? La verdad…ni idea. No soy de las que prefieren angustiarse pensando en la incertidumbre del futuro. Pero sí quiero dejarte unos consejos, para que si sos una de esas mamás o uno de esos papás, que cree en la importancia de demostrarle a su hij@ l@ importante que es en su vida, aún con muy poco tiempo, ¡puedas conseguirlo!
No te culpes, si ese es tu caso, no pierdas tiempo en buscar culpables, es tu situación y si no podés cambiarla, tenés que buscar y obtener lo mejor de ella, así que manos a la obra!!

Estos son mis consejos:

Abrazos: Los abrazos generan una conexión impresionante. Solo nos llevan unos pocos segundos, y siempre tienes unos pocos segundos para darlos. Que no se te olviden a medida que crecen. Cuando se despierte, antes de salir de casa, cuando vuelvas, antes de dormir. Lo que tardamos en desbloquear el móvil para leer un wsp, es lo que nos lleva de tiempo un abrazo efectivo.

Sorpréndeles cada tanto: Algún día puedes recordarles cuanto les quieres dejándoles una notita escondida en su merienda del cole, debajo de la almohada si se despierta y ya no estás. Cuando puedas salir antes del trabajo, puedes planificar alguna actividad especial. Si son más grandes, puedes enviarles algún mail recordándoles cuanto les quieres, o alguna foto con algún mensaje al wsp.

Involúcrales: Les hace bien y les gusta sentirse útiles. Pídeles ayuda para cocinar, proponles que colaboren con alguna tarea del hogar, o con otra actividad que consideres. Si estás en casa y pueden realizar esa actividad en compañía genial, si no es así, puedes pedirles que la hagan mientras tu no estás. O si surge la oportunidad, que te acompañen alguna vez a hacer algún recado. Es muy importante que se sientan útiles, necesarios e importantes.

Planifiquen: Piensen y planifiquen los momentos, y actividades que sí podrán compartir cuando el tiempo se los permita. Que sepan que lo harán, que tendrán momentos para compartir y estar juntos.
Prioriza: Pon en la balanza si lo que vas a hacer, puede dejarse sin hacer, o realmente es necesario hacerlo. A veces nos distraemos con cuestiones que no son realmente importantes, tomemos consciencia de ello, y prioricemos estar con nuestros hijos, antes de realizar algo que realmente no es del todo necesario.

Tiempo de calidad: Muchas veces se habla de la importancia del tiempo en exclusiva, pero si el caso es que tenemos más de un hij@ y resulta que no nos alcanzan las horas del día para nada, ¿cómo hacemos para pasar tiempo en exclusiva con cada un@ de nuestr@s hij@s, si por ejemplo tenemos 3? Más allá de planificarlo para algún momento de la semana, el tiempo en exclusiva y de calidad puede ser ese ratito de charla antes de dormir, unos pocos minutos compartidos, con nuestros ojos y nuestra atención puesta exclusivamente en ell@s, sin nada más.

Comunicación: Intenta que la comunicación sea algo más que un cuestionario, o dar órdenes. Date el lujo de escucharlos cada tanto, sin opinar, sin juzgar, sin intentar resolverles. Simplemente escucharles atentamente y que lo noten.

Conectar antes de dormir: Justo antes de dormir, tomarnos unos minutos para contarnos cómo nos hemos sentido durante el día. Momentos felices, momentos que no nos gustaron, momentos en los que hubiéramos actuado diferente, y terminar el día con un nuevo abrazo.

La falta de herramientas puede ser una excusa, pero la falta de tiempo no.
Sin culpa, pero con responsabilidad
Me va a encantar que me respondas a este mail, contándome si crees que es posible y necesario conseguir que tus hijos se sientan importantes, aún, cuando estás muy ocupad@.


Educar con disciplina positiva

Educar con amabilidad y firmeza, no solo es posible, sino tremendamente efectivo, y en este taller aprenderás a conseguirlo.

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Primer edición de "Educando Juntos en la Disciplina Positiva"

Estoy preparando la primer edición de «Educando Juntos en la Disciplina Positiva».

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No quiero ser ésta mamá...

 

Cuando hablamos de desconexión con nuestros hijos, o con nuestra manera de maternar, hablamos de un proceso doloroso, que por un lado primero implica asumir esa falta de conexión, y que por otro nos obliga a hacer nuestro propio trabajo de introspección.

Cuando sentimos que no estamos consiguiendo un vínculo sano y disfrutable, también sentimos mucha culpa, no surgen sentimientos agradables, no podemos asociarlos a nada positivo, y eso se traduce en un gran dolor, y en consecuencia, en infinidad de obstáculos.

Asumir esa situación, es el primer gran paso del cambio que queremos conseguir, e implicará revisar el modelo de crianza que recibimos nosotros siendo hijos.

Aida, de @aidaroig_educaenpositiu comparte una hermosa reflexión, sobre la dura y maravillosa “tarea de ser madres”, y de lo difícil que es tomar consciencia de que muchas veces no queremos ser la madre que tienen nuestros hijos. Mujeres que tras la maternidad, renacen junto a sus hijos, con nuevas necesidades, nuevas inquietudes y nuevos miedos, a los que se tiene que hacer frente, para poder incorporar, cuestionar, y resolver en nuestra nueva y maravillosa tarea de ser mamás, para poder disfrutar, o alcanzar algo parecido a una maternidad como la que seguramente, alguna vez soñamos antes de ser madres.

 

No quiero ser esta mamá.

“El rol de madre no es el único que tenemos como mujeres, incluso alguien puede pensar que es el más importante, sin embargo, la gran mayoría estará de acuerdo en que es en lo que tenemos más responsabilidad.

Así que si partimos de la base que es el papel en el que tenemos más responsabilidad, ¿por qué no consideramos formarnos previamente o son habituales los talleres para los futuros padres?

Bueno, imagino que es porque pensamos que no es tan difícil y porque pensamos que a nosotros nos educaron, que no hemos salido tan mal, y que nuestros padres no necesitaron ningún apoyo o formación.

Pero luego te conviertes en madre, y a los primeros días, ves como las pocas creencias que tenías sobre la maternidad comienzan a tambalearse, a los primeros meses, tus creencias sobre la pareja empiezan a tambalearse, y en los primeros años, ves cómo tus creencias sobre la madre que querías ser, se tambalean hasta caer.

Y aquí está, has ido con piloto automático hasta entonces, es normal, apenas tuviste tiempo de pensar que lo hiciste entre comida y comida, o entre juegos, extracurriculares, berrinches, discusiones, ropa sucia....

Pero llega un día en que te plantas, respiras, te observas a ti mismo, observas a tus hijos y piensas. No quiero seguir siendo esa madre. Pero lo difícil viene cuando consideras, ¿qué madre quiero ser?

Aquí es donde comienza el cambio, cuando nos centramos en dónde queremos ir y dejamos de mirar de dónde queremos huir. Quiero educar con respeto, quiero estar más conectado con mis hijos, quiero manejar los conflictos con más calma, quiero disfrutar del tiempo con la familia...

Y de repente te encuentras en un mundo lleno de interrogantes, donde tienes que cambiar creencias, reprogramar pensamientos, reposicionar necesidades y aprender que otra educación es posible si sabes cómo.  Y es cuando empiezas a disfrutar del proceso...”

 

Es importante saber, que siempre estamos a tiempo de reconducir nuestro estilo de educación, que siempre estamos a tiempo de volver a conectar con nuestros hijos, y de trabajar para llegar a ser la madre que queremos para ellos. Si no hemos tenido las herramientas a nuestro alcance, trabajándolo con un profesional podemos llegar a ser las madres que siempre quisimos ser, y ver en nuestros hijos la construcción poco a poco del adulto que soñamos que ellos puedan ser algún día.

 

 


Mindfulness en familia - con @fluim_mindfulness

Sabemos que el Mindfulness nos aporta infinidad de beneficios, pero si se trata de practicarlo en familia, los beneficios son aún mayores.
Esta herramienta ayuda a nuestros hijos a mejorar habilidades como la paciencia, la empatía, les ayuda a tener mayor autocontrol, a regular sus emociones, a concentrarse mejor, y ayuda a estimular su creatividad también.
La familia es el núcleo desde donde nuestros hijos adoptarán muchas características, que les acompañarán toda su vida, aprenderán valores, costumbres, y moldearán su personalidad. Si somos capaces de adquirir ésta práctica como un hábito, ellos la incorporarán también como tal, ya que somos el mejor ejemplo que tienen, y seguramente nuestras habilidades emocionales y mentales, serán suyas también
Para conseguir introducirlo en casa, bastará con conseguir un espacio tranquilo y estar dispuesto a introducir la técnica de forma natural, sin la necesidad de forzar la situación y que sea a modo de juego, y muy progresivamente
Desde @fluim_mindfulness & emocions nos dejan estos 5 tips para poder incorporar esta práctica en familia:

-Prepara con la ayuda de tus hijos un espacio acogedor.

- Acordad con ellos el mejor momento del día para llevar a cabo la práctica. Será clave para poder mantener la actividad en el tiempo.

- Elimina todo tipo de expectativas y juicios acerca de cómo debe ser una práctica perfecta. Al principio intenta ser flexible y no exigirles demasiado.

- Empieza realizando prácticas sencillas a modo de juegos de atención y/o de respiración.

- Reserva un pequeño espacio de tiempo al final para reflexionar y comentar acerca de las sensaciones que habéis experimentado.

 

Infinidad de publicaciones científicas actuales, hablan y demuestran los beneficios del mindfulness en nuestra salud, destacando su gran papel en la regulación e inteligencia emocional, en la memoria, en la capacidad de concentración, en la autoconciencia, y a nivel de neurodegeneración y del desarrollo de ciertas patologías asociadas a la vejez. Comenzar a practicarlo desde pequeños en un entorno cómodo y familiar, ayudará a alcanzar y disfrutar de todos sus beneficios.


¿Por qué no conecto con mi hij@? nos explica @decomadreo

Sentir que no conectas con tu hij@, es una cuestión muy difícil de asumir, y en la mayoría de las ocasiones, las consecuencias de no poder solucionarlo, conlleva infinidad de problemas dentro de la relación. La mayoría de las veces atribuimos la culpa al comportamiento de nuestr@ hij@, y pocas veces se nos ocurre pensar que puede estar relacionado con nuestras propias heridas...

Rocío de @decomadreo, nos da su visión experta de esta situación, destacando la importancia de nuestro propio trabajo personal, para tomar consciencia de lo que ocurre y poder remediarlo a tiempo.

"Cada vez hablamos más honestamente sobre la crianza. Es cierto que avanzamos mucho en este sentido y que esa maternidad idealizada que tanto se comparte en redes, es cada vez menos consumida. Estamos sedientas de realidad. Sin embargo, la desconexión con los hijos sigue siendo un tema del que poco se habla. No me refiero tanto a los retos del día a día que tanto nos desconectan de ellos, sino a un sentimiento de distancia, de lejanía, de no entender y no aceptar a alguno de nuestros hijos e hijas tal y como son.

Creo que la razón principal por la que este sentir se comparte poco es porque es tan doloroso, que lo mandamos a la sombra. Pensamos que si no lo verbalizamos, desaparecerá. Pero la realidad es que ninguna emoción se esfuma cuando la negamos. Las emociones hay que sentirlas y expresarlas y son completamente válidas. Y cuando son compartidas con otras mamás, cuando creas esa "tribu" en la que no hay juicios, donde sientes intimidad real y "vomitas" sin filtro aquello que sientes y que te oprime... has dado el primer paso para sanar. Necesitamos sanar en nosotras para poder conectar. Si tienes un pensamiento relativamente frecuente acerca de algun@ de tus hij@s del tipo: "me saca de quicio, no le soporto, me cae mal, es insoportable, es que no puedo con su carácter, me supera"... no te preocupes, no te sientas mal. Es solo que vuestro circuito interno se ha desconectado. Pero tiene solución, se puede reconectar. Ahora bien, es imprescindible reconocerte en esa maternidad, ser consciente de que estás ahí, nombrando en tu interior todas esas frases que se clavan como puñales. Nuestros hijos e hijas siempre nos enseñarán algo, nos harán crecer y mejorar como personas y como mamás. Escucha con atención sus gestos, su comportamiento, su mirada... Ellos son los que te avisarán de que hay algo que arreglar".

Tal y como nos explica Rocío, además de la importancia de reconocernos a nosotr@s mism@s dentro de esa situación y esa emoción, es necesario romper el eslabón de una larga cadena de patrones que no dejarán de repetirse. Si somos capaces de cuestionarnos lo que sentimos, y junto a ello, damos el paso de intentar solucionarlo, estableceremos un vínculo sano con nuestr@s hij@s, que luego ellos reflejarán en la relación que tengan con sus propi@s hij@s. De lo contrario, posiblemente les conduciremos a una vida adulta con sentimientos de ansiedad, tristeza y soledad.

Cada día es una nueva oportunidad para poder mejorar, si sientes que esto te pasa, es importante buscar la ayuda de un profesional con quien poder abordarlo, es importante que luches por remediarlo, es justo para tu hij@, a quien quieres ver feliz y con una vida sana y plena, y es justo para ti, para poder disfrutar de ello también.